domingo, 31 de enero de 2010

La acosadora...

Cuando uno recibe un mensaje de texto de una persona que dice estar locamente enamorada, quizas parezca algo normal, quien lo envió lo hace con buena intención y con el objetivo de hacer notar su existencia.

Pero recibir 6 con un contenido medio dramatico con un color de fondo tonalidad amor platonico y una pincelada de adiós me preocupa...

La historia data de 2 años atrás, despues de varios SMS y en el cual me llegó una dirección de e-mail para que agregara a mi messenger. Conversaciones. Intentos infructuosos de saber quién es e Ingeniería Social para entender tantos mensajes apasionados y escritos con todo el alma... posiblemente.

No puedo negar que ha veces se me ha pegado por ver algunos episodios de novelas. Mi familia tiene una matriarca y las mujeres son mayoría. Si hubieran elecciones democráticas en mi familia los varones perderíamos sin necesidad de segunda vuelta. Hay diferentes tipos de elementos que se explotan en el ámbito romántico. Los celos, la envidia, engaños, amor, sexo, etc.

Cuando una historia tiene un buen guión, buena dirección y buenos actores, la producción en sí es un éxito.

Mi caso parece ser el de la dimensión desconocida o de algún otro programa de misterio, en cuyo final puede aparecer mi acosadora y tener diferentes finales, en cuanto las probabilidades lo permitan:

- Un happy ending: Vivieron felices para siempre.
- Obsesión por el ser amado: Me secuestren y me encierren en una habitación con decenas de miles recursos multimedia sobre mí pegados en la pared. Que las pocas personas que me conocen denuncien mi desaparición hasta que me rescaten vivo, o listo para enterrar.
- Mantener el mismo ambiente de misterio: Que de vez en cuando, aunque en periodos de 6 meses como he notado, me envien más mensajes de texto, mensajes a usuarios no conectados en el messenger o mensajes en mis perfiles de redes sociales.

La cantidad de ideas que se pueden explotar son casi infinitas, dependiendo de cuántos elementos argumentales meta y de cuántos actos quiera que tenga el argumento.

He decidido no responder. No hacer caso. Pensar que no ha pasado nada.

Hace poco más de once años que acabé el colegio. En ese momento el tipo de relaciones entre humanos era diferente según tengo conocimiento, por mi falta de experiencia (era y soy individualista) y por mi falta de conocimiento. Estudiaba en Paucarpata y sólo conocí los hábitos de la gente de la zona.

Lo que más me ilustraban eran los cuentos, novelas y material enciclopédico que tenía a la mano.

En ese entonces escuchar de 2 girls, 1 cup hubiera significado el apocalipsis y un trauma imborrable (era yo religioso, ahora ateo). Ver que la actividad emocional, relacional y sexual era más activa de lo que se daba hace más de dos lustros atrás.

Veo a los jóvenes, entre ellos escolares, andando como si se tratara de mariposas o aves en pleno cortejo, leo las noticias sobre embarazos adolescentes y el aumento terrible de las relaciones sexuales en menores, etc. La forma cómo ha cambiado hoy en día la humanidad. Gracias a la globalización ahora nos es más factible importar conocimiento, entre cosas buenas e inevitablemente de las malas.

El significado de amor, de costumbres, de relacionarse con otros ha cambiado. Si haces una cita con un extranjero por internet y si uno de los dos viajan pueden pasar varias cosas: acabar en un final feliz, ser secuestrada o secuestrado para ser usado en cosas ilícitas, etc.

Parece el fin del mundo, pero algo me hizo ver de forma más natural al planeta.

Tengo la cosumbre de leer libros. Compro de segundo uso novelas, libros técnicos, etc.

Por allí andan incompletos de ser leídos libros de Mapas Mentales, Sistemas de Riesgo Automatizado, Ingeniería del Riego, Psicología, Algebra, Programación, Matemáticas discretas, etc. No entiendo por qué compro algunos libros que no necesito.

Los de psicología me han resultado totalmente ilustradores.

El comportamiento de la humanidad es normal. En los animales también hay celos (pulpos), divorcios (cisnes), etc. Sin embargo, la caja negra que es nuestra conciencia aún no es descifrada completamente, pero mucho tiene que ver en qué estado esté físicamente nuestro cerebro, y eso involucra muchas, pero muchas variables.

En fin... mi acosadora no es en sí una acosadora. Es más una admiradora.

Al inicio lo creía por el susto de saber que alguien tiene conocimiento de mis movimientos y la oscuridad de sus mensajes.

Todo el mundo necesita amor, es natural, es genético...

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